viernes, 2 de noviembre de 2012

Un otoño en Francia

En esta época del año en muchos pueblos franceses se organizan fiestas otoñales en las que hay comerciantes que venden sus productos, talleres de otoño, actividades para los niños, charlas, concursos de calabaza, comidas típicas otoñales, castañas… pero sobre todo se trata de un encuentro entre personas para compartir esta época tan colorida, tan calurosa (a pesar del frío que poco a poco se instala) y tan especial.

El fin de semana del 27-28 de octubre, yo (Fleur) junto a los niños asistimos a dos de estas fiestas en los alrededores.


La primera se organizó en una finca a las afueras del pueblo (Rion des Landes) donde una asociación lleva a cabo un huerto ecológico, talleres de formación, actividades para niños, etc. Es un lugar con mucho encanto, hay ovejas y un burro, WC secos, duchas al estilo antiguo en cabañas de madera y un precioso huerto.

Pasamos una tarde muy agradable, había castañas asadas, pinta-caras, globoflexia, un taller para hacer estrellas con ramas, un concurso de peso de calabaza (consistía en pesar la calabaza con los brazos y dar un peso aproximado),  una banda que había sido invitada para ensayar sus melodías y una hoguera a la que todos nos íbamos acercando ya que esa misma mañana empezó una ola de frío. Se respiraba un ambiente agradable, sano y amistoso.

La segunda fiesta fue en Sabres, allí había comerciantes vendiendo sus productos, una demostración de perros guías de ovejas y ocas, paseos de ponis y caballos para los niños (Aïsha dio un pequeño paseo en poni), una tómbola y también estaban los bomberos haciendo demostraciones de sus labores: cómo atender a un herido, cómo realizar una reanimación e incluso dejaban a los niños visitar el camión de bomberos.

Pasamos un fin de semana muy bueno Aïsha, Noah y yo y Fernando mientras tanto fue a Madrid a la manifestación en “covoiturage”, es una modalidad para compartir coche muy común en Francia que se hace desde los años 80 (o antes) y que poco a poco se va instalando en España pero con dificultad. Existe una web en la que conductores y pasajeros proponen sus trayectos y encuentran gente para compartir coche.

El 31 de octubre, noche de Halloween, Aïsha y yo realizamos algunas manualidades para decorar nuestro hogar, nos pintamos las caras y preparamos una cesta con caramelos para repartir a los niños que vinieran a pedir, sólo vinieron dos grupitos pero fue divertido.




Así quedó la autocaravana decorada de Halloween.

No hay comentarios:

Publicar un comentario