Crianzas del Mundo

En este apartado quiero contar mis impresiones (Fleur) y las de mi familia del tipo de crianza que se lleva a cabo en los diferentes países del mundo. En breve escribiré sobre lo que he visto y percibido aquí en España.

21 de diciembre de 2013

Homeschooling o Educación en casa.

Cuando Fernando y yo fuimos padres empezamos a pensar en la educación de nuestros hijos y tomamos la decisión de intentar educar nuestros hijos en casa, a su ritmo, sin horarios fijos y con mayor libertad.

Al iniciar esta aventura por el mundo nos informamos de las diferentes formas de llevar a cabo este tipo de educación y optamos por el CNED, se trata de la educación a distancia de Francia. En España existen muchas familias que educan en casa pero el sistema educativo español no lo regula y la mayoría de familias optan por un sistema extranjero.

En EEUU, cuando nos paraban para preguntarnos por nuestro viaje, nuestro país de origen o nuestra web, la mayoría nos hablaba del homeschooling porque aquí es algo común que lleva ya muchos años funcionando en el país.

El CNED está regularizado por la educación nacional francesa, y es totalmente legal. Tienen la escolarización desde infantil hasta la universidad y también poseen formación complementaria. Existen dos opciones de inscripción: la libre en la que te puedes inscribir pagando la cuota anual y te apuntas a los cursos o las formaciones que quieras o bien la financiada en la que debes pedir permiso al inspector de educación para educar en casa y una vez que te ha dado el permiso realizas la inscripción y lo tienes todo pagado. Esa es la opción que nosotros escogimos.

El CNED te manda a principios de curso todo el currículum para todo el año y tú te organizas para realizar las actividades y mandar las evaluaciones (orales y escritas). Se pueden mandar por correos o bien por internet dentro del espacio personal de la web. Todo está muy bien preparado, claro y fácil de utilizar.

Nosotros tuvimos problemas con el correo y hemos iniciado el curso en noviembre cuando mi hermana Manon nos trajo los cuadernos, pero antes habíamos estado trabajando por nuestra cuenta.

La página web del CNED, tiene actividades on line para practicar, es fácil de utilizar para los niños y divertido.

Aïsha ya casi se ha puesto al día y en las primeras evaluaciones que hemos mandado ha sacado muy buena nota.

La educación en casa supone un gran esfuerzo para todos: yo tengo que preparar las sesiones que vamos a trabajar, Aïsha tiene que ser responsable para dedicarle cada día un tiempo a la educación y  Fernando tiene que dedicar ese tiempo a entretener a Noah para que nos deje trabajar.
La educación en casa no siempre es fácil y tenemos momentos de enfado, momentos en los que Aïsha no quiere avanzar, momentos en los que no podemos concentrarnos... En ocasiones nos replanteamos si es la mejor opción, nos replanteamos la metodología, nos replanteamos los horarios o la organización de las tareas, pero la verdad es que Aïsha está aprendiendo mucho y le gusta aprender y avanzar y estamos contentos por haber optado por este tipo de educación.

Todo lo que Aïsha va aprendiendo en los cuadernos lo vamos complementando y ampliando con lo que vemos y vivimos en el día a día de este viaje por el mundo. En EEUU ha aprendido mucho sobre animales y plantas en los diferentes parques nacionales que hemos visitado, en Grand Canyon National Park recibió un diploma y un badge de Junior Park Ranger, tuvo que rellenar un cuadernillo con actividades sobre el parque y observar todo lo que veíamos. Estaba muy orgullosa de haber conseguido ese título y la felicitaron varias veces por ello al ver su chapita en la camiseta.

22 de octubre de 2013


IKEA Y LOS NIÑOS

Hemos pasado algunos días en Calgary (Alberta, Canadá) y hemos aprovechado para ir varias veces al Ikea, bien para comer (los martes los niños comen gratis), bien para merendar (café y bollo de canela por 1 $) o simplemente para refugiarnos del frío (las bebidas y los cafés se pueden rellenar las veces que quieras y el precio es 1$) y que los niños jugaran con los juguetes. A Aïsha le encanta esta tienda y le recuerda un poco Málaga.

Aïsha quiso ir varias veces al parque Smaland, con lo tímida que es, le vino bien para relacionarse con otros niños y con las monitoras, incluso se atrevió a pedir a las monitoras algunos dibujos utilizando las palabras que conoce en inglés.

Ya hemos visitado varios Ikeas de diferentes países y la filosofía familiar permanece sea cual sea el lugar del mundo. Todas las tiendas están adaptadas y preparadas para los niños.

En Calgary, todos los días había muchas mujeres embarazadas, mamás con sus hijos, o familias completas y reinaba un ambiente tranquilo ya que los niños se sienten a gusto y con libertad de movimiento.

Ya me había fijado con anterioridad pero en Ikea se confirmó, en Canadá la mayoría de las familias tienen 3 hijos (algunos 2 y otros 4 o más).

Para mi es bonito observar las familias o las mamás con sus hijos interactuar, jugar y relacionarse, aprendo mucho sobre todo a tener cada vez más paciencia y respeto hacia mis hijos. He observado mucho a las familias con 3 hijos para ver cómo se organizaban ya que en pocos meses me tocará a mí. Recuerdo una mujer sola con sus 3 hijos (de unos 6 meses, 2 años y 4 años), el mediano lloraba y tenía que dejar a la más pequeña para atenderlo, pero al dejarla también se ponía a llorar y los tenía que consolar a los dos, después se fue un momento a rellenar su café y nuevamente los dos se pusieron a llorar, la mujer debía estar desbordada pero no perdió la calma y siempre hablaba con suavidad a sus hijos. Otro ejemplo que observé fue una mujer con un bebé y una niña de unos 2 años, dejó a la niña en la zona de juegos y al bebé en su carrito jugando y ella se fue a pedir la comida, al cabo de un rato el bebé empezó a quejarse pero sin llorar y su hermanita vino a consolarlo y a los 15 minutos regresó la mamá con la comida. He visto a muchos bebés de unos 6 meses comer solos con sus manitas y llenarse la ropa y la mesa pero disfrutar mucho de la tarea que estaban realizando y los papás o mamás observarlos con alegría.

Con estas observaciones me da la sensación que aquí los padres confían más en sus hijos y en las personas de alrededor y les dejan mayor libertad, la verdad es que percibo que en Canadá la gente es más cívica y respetuosa con los demás. Hay una cosa que me ha llamado mucho la atención es que hemos encontrado tanto en Ikea como en los parques ropa u otros objetos olvidados y aunque lleven varios días nadie los coge.

La gente que me conoce sabe que me encantan las familias numerosas y aquí en Canadá veo muchas familias con 4 y 5 hijos y me gusta mucho observarlos.

Por mi parte, intento trabajar cada día la paciencia y tratar a mis hijos con el máximo respeto que se merecen. A lo largo de esta aventura observo que Aïsha y Noah tienen una relación de hermanos muy intensa tanto para los buenos momentos como para los menos buenos, pasan 24 horas juntos y comparten la mayoría de los juegos, pero están construyendo una relación de amor, respeto y amistad que espero les dure para siempre.

Desde que iniciamos esta nueva forma de vida, tanto Fernando como yo teníamos claro que estaríamos atentos a las señales de nuestros hijos y para nosotros no hay mayor satisfacción que oír a Aïsha decirnos que está súper feliz de viajar y ver todo lo que estamos viendo y que si nos hubiéramos quedado en España nos hubiéramos perdido las maravillas que nos ofrece el mundo.


9 de septiembre de 2013

La Crianza en EEUU.


Como siempre, sólo puedo hablar de lo que he visto, cuando estuvimos en Atlanta en casa de nuestros amigos aprendí mucho sobre la educación y la crianza en EEUU.

Los niños/as empiezan el cole hacia las 7h30 hasta las 14h30. Durante las horas lectivas tienen un rato para desayunar y otro para el almuerzo (lunch). Algunos colegios tienen programas para los alumnos más avanzados que se llama “Discovery”. Los niños/as cuyos padres empiezan a trabajar antes de las 7h30 tienen que esperar delante del cole a que abran las puertas (eso ocurría en el cole de Carolina, quizás en otros tienen aulas matinales). En los colegios, los niños/as llevan uniformes pero en algunos casos no es obligatorio.
Todos los libros son gratuitos para todos los alumnos y el comedor es gratuito para las familias con pocos recursos. En los comedores pueden comer también los padres pagando su parte.
Es una educación bastante rígida y estricta y muy patriótica.

La mayoría de los niños y niñas están apuntados, fuera de los colegios, a grupos de Scout, de niños o de niñas. Estos grupos se reúnen una o dos veces al mes y realizan actividades, tienen que aprender unos valores y unos objetivos de los Scout y por cada actividad realizada con éxito reciben un badge (una especie de pegatina de tela) que deben pegar en su chaleco o banda. En estos grupos siempre hay un/una líder infantil y otro líder adultos (algún padre o madre). Las familias suelen participar, reunirse  y compartir.
Cuando Noelia y Carolina me lo contaron, a mí me dio sensación de mucha competitividad pero ellas me dijeron que no.

A lo largo de nuestra ruta por EEUU no hemos encontrados muchos  parque con zonas infantiles de juego como nos encontramos en Europa, pero sí que hay muchas zonas verdes.

Hay una cosa que me llama mucho la atención y es que todas las mamás que he visto dando el pecho se tapaban con una tela diseñada para eso con bonitos estampados para disimular el acto de amamantar. Nos han contado que está mal visto dar el pecho en público sin taparse, a mí nunca me han llamado la atención, pero yo al observar esta tendencia intentaba taparme un poco por lo menos con la mano o no dar el pecho a Noah en lugares con mucha gente (él ya es grande y lo entiende y casi no toma si no es para dormir).
Siguiendo con la misma línea, en EEUU son muy pudorosos y hay un poco de obsesión con los pedófilos, nunca se ve a los niños desnudos, ni siquiera los más pequeños. Nosotros estábamos acostumbrados en España y Francia a que los niños fueran desnudos a la playa o incluso de pequeños y en verano estar desnudos en algún parque. Aquí tenemos que tener mucho cuidado y no dejamos que Noah salga de la autocaravana desnudo. En EEUU llegan a tal extremo que en algunos colegios, a las niñas, les “obligan” o aconsejan llevar pantalón corto debajo de las faldas.

Hemos visto pocos niños por las calles jugando o con sus padres así que no he podido observar la interacción entre padres e hijos.


Nosotros mientras tanto en la autocaravana, seguimos haciendo actividades de aprendizaje para Aïsha (lectura, escritura, matemáticas, artes plásticas, geografía y naturaleza) y para Noah (puzzles, dominós, colorear y dibujar, memories…) También realizamos muchas actividades manuales (recortes, costura, pinturas en lienzos…). El otro día le enseñé a Aïsha a coser un vestido para su Barbie y lo hizo ella sola con mis instrucciones. En Nueva York el Hada de los Dientes o Ratoncito Pérez le trajo un libro pop-up que tenía que rellenar ella y en él contamos algunas de las cosas que hacemos durante el viaje. Y cuando estuvimos en Florida recogimos conchas y las pegamos en un lienzo que empezó a pintar en Atlanta. Nos encanta hacer manualidades y al mismo tiempo aprendemos.


10 de julio de 2013

Crianza en Canadá.

Por lo que he observado en los parques, en la calle y en el Festival de Verano de Quebec, tengo la sensación de que los padres/madres son tranquilos y pacientes con los hijos/as, casi no he escuchado padres gritar o regañar a los hijos, juegan con ellos y les dejan libertad de movimientos.

He observado que las mamás que lactan (siempre he visto bebés por debajo de los 6 meses), se tapan con una sábana o una gasa amplia para que nadie las vea, no sé si es pudor, vergüenza o cultural, pero cuando me han visto a mi dar el pecho sin taparme nadie me ha llamado la tención ni he sentido miradas acusadoras.


Madre lactando en un parque público de Halifax

En la zona de familias del Festival de Verano de Quebec, hemos visto varios grupos de niños (unos 15 niños/as) acompañados por monitores muy jóvenes de unos 16-17 años y ayudantes de monitor aún más jóvenes de unos 12-13 años. En cada grupo había un monitor y un ayudante y llevaban a su grupo a las diferentes actividades y espectáculos. Nos sorprendió ver a monitores tan jóvenes pero la verdad es que no se les daba mal y los niños parecían escuchar y respetar a sus monitores.

Mi reflexión ha sido que quizás no sea mala idea que los adolescentes tengan esta oportunidad para demostrar sus capacidades de dirigir un grupo y entretenerlo, así como de asumir una responsabilidad tan importante. Creo que puede ser beneficioso para ellos a nivel personal y social.


Otra cosa que he observado es que las familias suelen estar formadas por 3 hijos, aunque no sé si las estadísticas lo corroboran, es sólo una observación propia.


17 de marzo de 2013


¡Qué grande está Aïsha!

Cada aprendizaje, adquisición o progreso tiene un ritmo marcado por cada individuo. Con el homeschooling ese ritmo es respetado y lo marca el niño/a.


Hasta hace dos meses, Aïsha y yo realizábamos, de vez en cuando, manualidades, grafismos, dibujos, coloreábamos y escribía algunas palabras y letras en mayúsculas. Yo, algunos días, intentaba animarla para que aprendiera a escribir en minúsculas y a leer pero no le interesaba y no veía el interés. Aún no había llegado el momento.

Desde hace poco más de dos meses ha empezado a escribir en minúsculas y a interesarse por la lectura. Su evolución ha sido bastante rápida y ha sido ella quien ha demandado avanzar. Tiene una letra limpia y clara, conoce todas las letras del alfabeto, hace sumas sencillas y empieza a leer algunas palabras.

Ahora nos hemos puesto ella y yo un poco más de disciplina y cada día trabajamos un par de horas realizando actividades adaptadas a su edad y su demanda.

Nuestro objetivo al educar a nuestros hijos en casa es ofrecerles una educación individualizada, respetando sus ritmos y de este modo sembrando en ellos el gusto y el interés por aprender.

Estoy muy orgullosa de los progresos de mis hijos, de su manera de relacionarse con el medio y con las personas y de las personas que están construyendo en su interior.


1 de febrero de 2013


Llevamos unos meses en Francia y debido a mis molestias en el pecho, he contactado con La Liga de Leche francesa y he asistido a algunas reuniones de un grupo que hay aquí cerca de donde estamos.

La Liga de la Leche es una organización a nivel mundial que da apoyo a las mujeres que desean lactar a sus bebés, apoyan todo tipo de lactancia sea de algunos días, meses o años, sea lactancia exclusiva o compartida. Está presente en más de 63 países y lleva funcionando desde hace más de 60 años. Trabaja con UNICEF y con la OMS. Atiende a muchas mamás a través de Internet, del teléfono o bien de las reuniones presenciales.
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He podido constatar que la situación en Francia es parecida a España, la lactancia materna está en desarrollo pero aun se ve como algo raro y difícil.
Al igual que en España, se considera “normal”, la lactancia 3-4 meses, pero por encima de eso es algo fuera de lo común.
Hay profesionales sanitarios que apoyan la lactancia y la recomiendan y hay otros profesionales que por falta de información o formación no ven con buenos ojos la lactancia.

En este grupo de la Liga de la Leche que he encontrado, hay mamás que dan el pecho a niños mayores y también hay mamás con bebés recién nacidos, hay mamás con varios hijos y mamás con un solo hijo.

Los grupos de apoyo son muy importantes y a mi parecer imprescindibles para llevar a cabo una lactancia e incluso una crianza satisfactoria.
En estos grupos se comparte, se aprende, se aporta, se pregunta, se escucha y se sale llena de energía positiva.

Cuando Aïsha aun estaba en mi barriga, conocí por primera vez la Liga de la Leche y empecé a asistir a las reuniones en Málaga, porque me sentía comprendida y aprendí mucho de otras madres y luego fui yo la que compartía mi experiencia con otras mamás primerizas. A través de La Liga de la Leche conocí a otras mujeres que compartían mi forma de crianza y enlazamos amistad.

Tanto si se quiere dar el pecho como si no, tanto si se tiene una buena lactancia como si se tienen dificultades, tanto si se es primeriza como si ya se tienen varios hijos, siempre es bueno compartir dudas, preocupaciones, alegrías o simplemente estar rodeada de mujeres, niños y a veces algún hombre que aparece para acompañar o recoger pero siempre aporta una visión diferente.

En definitiva, la maternidad y la crianza nunca deben hacerse en solitario y cuando el entorno inmediato no comparte o no aprueba tu forma de crianza o bien es inexistente, los grupos de apoyo a la lactancia y a la crianza se hacen necesarios e imprescindibles.




4 de diciembre de 2012

Relación entre hermanos y relación de los padres con los hijos.
Hoy estando en el parque, estaba observando a mis dos hijos jugar juntos y he reflexionado sobre la relación que existe entre los hermanos y cómo los padres actuamos con unos u otros hijos.
Cada miembro de la familia debe buscar su sitio en el hogar.
El primer hijo tiene el privilegio de estar sólo, de tener toda la atención de los padres y de gozar de la exclusividad pero también tiene la desventaja de tener unos padres primerizos y por tanto todo se experimenta por primera vez con él/ella. La exclusividad se rompe cuando nace un hermano/a y debe adaptarse a esa nueva situación que no siempre es fácil, todo lo que antes era “suyo”, ahora es de los dos y tiene que compartir el tiempo de sus padres.
El segundo hijo/a nace en una familia cuyos padres ya tienen una experiencia y unas bases, nace con un hermano/a mayor que le servirá de ejemplo. Tiene la ventaja de tener una persona más que le quiera y le cuide pero la desventaja de que, inevitablemente, su evolución y desarrollo siempre va a ser comparado, ahí reside la labor de los padres para no caer en esa espiral y tratar a cada hijo como único e inigualable.
La relación entre hermanos puede ser buena, mala o nula  y creo que la responsabilidad recae en los padres, en cómo actúan con uno y otro y cómo reparten la atención y el amor.
Todos los hermanos tienen momentos en los que discuten y momentos en los que se llevan bien y se quieren.
Para los padres es difícil darle a cada uno lo que necesita, muchas veces tenemos como base lo que nos sirvió para el primer hijo y no nos sirve para los demás, lo importante es darse cuenta y actuar en consecuencia.
Ahora que tengo dos hijos me doy cuenta de que cada uno es diferente, cada uno tiene sus necesidades y unas demandas concretas, cada uno tiene su carácter y su forma de reaccionar ante las situaciones y que lo que vale para uno, quizás no valga para el otro. En muchas ocasiones hay que mediar y no siempre es justo para todos los hijos. Soy consciente de que, a veces, regaño a Aïsha por molestar a su hermano y no siempre es su culpa pero al ser Noah el pequeño debe ser más tolerado. Para Aïsha no debe ser siempre fácil y sin embargo protege y quiere mucho a su hermano.
Las relaciones no son fáciles y a medida que la familia va creciendo la comunicación y los intercambios entre cada uno de los miembros se hacen más complicados y hay que estar atentos a cada uno, respetarse, observar las necesidades y sobretodo fomentar el amor.
Cada día aprendo de mis hijos e intento mejorar mi relación y mi comunicación con ellos. Todas las noches reflexiono sobre nuestro día y hago un balance de lo positivo y lo negativo, sobre la manera de mejorar y disminuir los momentos negativos y me propongo ser aún más paciente y respetuosa.


23 de noviembre de 2012

Lo maravilloso de despertarse junto a sus hijos.

En mi cama a veces somos dos, a veces somos tres y a veces somos cuatro.

Uno de mis mayores placeres es compartir la cama con mi marido y mis hijos. Despertarme con una caricia de Aïsha o de Noah, con un dulce “maman!!” y una manita rozando por mi cara no tiene precio.

Tener a mis hijos cerca toda la noche y saber en cada momento si tienen frío, si tienen calor, si tienen una pesadilla, si están enfermos, si tienen fiebre, para nosotros es algo muy importante y además a ellos, como niños, les da seguridad y confianza. Saben que siempre estaremos ahí si nos necesitan, los acompañamos en sus miedos y en sus enfermedades.

El colecho es una práctica realizada por el 80% de la población mundial y sin embargo en nuestra sociedad se ve como algo raro. Pero esta imagen es muy reciente solo tiene unos 50-60 años cuando empezaron a comercializarse las cunas y habitaciones para los niños y cuando las casas empezaron a tener más habitaciones.

El colecho facilita la lactancia y el descanso de la madre, reduce el riesgo de muerte súbita, sincroniza la respiración y el latido del corazón madre-hijo, da seguridad y confianza a los niños ya que dormir solos supone para ellos estrés y miedo y por último es una verdadero placer tener a su lado a sus hijos y poder acariciarlos, calmarlos y acunarlos.

La intimidad de la pareja no se ve afectada y siempre hay momentos y otros lugares para los encuentros íntimos.

El 20 de noviembre fue el día mundial de los derechos del niño y quería recordarlo con este pequeño artículo y recopilando los cuatro principios fundamentales:

 *La no discriminación: todos los niños tienen los mismos derechos.

 *El interés superior del niño: cualquier decisión, ley, o política que pueda afectar a la infancia tiene que tener en cuenta qué es lo mejor para el niño.

 *El derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo: todos los niños y niñas tienen derecho a vivir y a tener un desarrollo adecuado.

 *La participación: los menores de edad tienen derecho a ser consultados sobre las situaciones que les afecten y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta.



6 de septiembre de 2012

Este texto lo escribí estando en Moscú, antes de nuestro regreso.


Hoy quería escribir mis observaciones en los parques de los últimos países.

En Finlandia, parece que los niños crecen con mayor libertad, pienso que puede ser porque tienen mayor contacto con la naturaleza y porque las madres gozan de una baja maternal larga que les permite dedicarse a sus hijos sin agobios.

A simple vista, los niños parecen más imaginativos y exploradores, en los coles hay muchas asignaturas manuales y creativas.

En Finlandia me crucé con muchas mamás porteando a sus pequeños y sorprendentemente (para mí, ya que tenía otra visión de estepaís), en Rusia también he visto muchas mamás y papás con fulares, mochilas o bandoleras.

Una cosa que me ha gustado de Finlandia y otros países de Europa del centro y este y que también estoy viendo en lo que llevamos de Rusia, son las zonas habilitadas para los niños en muchos comercios.

En San Petersburgo estuvimos en un centro comercial grande, y en el interior había multitud de cosas para los niños, algunas de pago y otras gratuitas, por ejemplo varios parques infantiles como los que conocemos en el exterior pero dentro del centro comercial y el suelo era de goma y tanto los niños como los adultos que acompañaban se quitaban los zapatos al entrar en esa zona que no estaba ni delimitada, ni vallada ni nada, me sorprendió mucho el civismo y el respeto por las cosas. Es cierto que de esta forma la zona infantil permanece limpia para que los niños jueguen a gusto.

En ese mismo centro comercial había una zona para pintar figuras de arcilla que comprabas, una pista pequeña de hielo para patinar, un carrusel, un toro mecánico, algunos coches o muñecos para montarse que funcionan con monedas y había un Ikea con su zona de juegos.

Pensé que era una buena idea llenar el centro comercial con actividades para los niños ya que para ellos un centro comercial es muy aburrido.

En San Petersburgo en un parque del centro, mientras yo jugaban con Noah observé a una mamá jugar con su peque que debía tener más o manos la misma edad que Noah.

Ese niño llevaba un implante coclear (para quien no lo sepa, es una técnica que conecta un aparatito detrás de la oreja con el oído interno, son personas que tienen algún resto de audición pero poco, el implante transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio óptico, son personas que suelen tener un poco de dificultad para hablar), volviendo al parque, esa mamá jugaba con su niño y le hacía sonidos para que los repitiera. Los observé durante un rato y los dos eran felices, el bebé sonreía al emitir los sonidos y jugar con su mamá y la madre disfrutaba viendo crecer a su bebé. Reflexioné y me di cuenta de lo afortunada que soy al tener a mis dos hijos sanos, valoré lo que tengo (cosa que intento hacer a menudo) y recordé cuando trabajé con niños con necesidades especiales, ya en aquel entonces me di cuenta de que hay vida y se puede ser feliz aunque haya un ‟problema”.

Desde que estudié Magisterio de Educación Especial, he aprendido a no compadecer a las personas que tienen algún problema físico o mental, muchas de ellas están infravaloradas y sin embargo tienen muchas capacidades.  Las familias desempeñan un gran trabajo con estos niños y aprenden a valorar cada pequeño progreso y cada detalle de sus hijos. Tener un niñ@ con necesidades especiales o trabajar con ellos es duro y se necesita apoyo pero aprendes mucho con ellos y te devuelven más de lo que les das.

Ninguna mamá piensa en tener a un niño con algún problema pero muchas veces son oportunidades para crecer y no significa que sean infelices o desafortunados.

 


11 de julio de 2012

Estamos en Centro Europa y aquí he observado cosas interesantes en la forma de crianza.

En Amterdam me llamó mucho la atención un grupo de niños (5-8 años) que estaban jugando en un área infantil en el gran parque Vandelpark. En esa área de juegos había una especie de piscina con 30-40 cm de agua, era un día nublado (incluso hubo tormenta más tarde) y los niños se estaban bañando, algunos incluso con la ropa, se lo estaban pasando genial, irradiaban felicidad y los padres/madres, mientras, disfrutaban viéndolos y charlando entre ellos, no les preocupaba la lluvia ya que hacía calor, les preocupaba la felicidad de sus hijos, por lo menos esa fue la sensación que percibí.

Tanto en Bélgica, como en Holanda, como en Alemania, la gente se mueve en bici y lo hacen, por su puesto con los niños. En esos países me ha encantado ver a los niños en sus sillas detrás de la mamá o el papá, o bien en unas sillas más pequeñas delante de la mamá o el papá (solían ser niños más pequeños) y lo que más me ha gustado han sido los carros que van como remolques delante o detrás, los niños van súper cómodos y pueden ir dos niños juntos, algunos de estos carros eran simples cajas de madera en las que habían puesto algún cojín o manta para mayor comodidad. Los niños están acostumbrados a estos viajes desde pequeños y se mueven por las ciudades o los pueblos de esta manera.
En estos países hay carriles bici por todas partes por lo que la circulación es más fácil y segura.

En lo que llevamos de viaje, me he estado fijando en los papás y mamás que portean a sus hijos y la mayoría que portean llevan mochilas tipo Ergo, Manduca o African, son muy pocos los que he visto con mochilas en las que los bebes llevan las piernas colgando hacia abajo. He querido fotografiar algunas mamás y papás porteando. La que más me llamó la tención y no pude fotografiar, fue una mamá en una estación de tren con su niñita de unos 15-18 meses dormida en la mochila y a la espalda un mochilón estilo peregrinación. Me encantó ver esa imagen.

Cuando me cruzo con personas porteando, nos miramos y sonreímos con complicidad.

En Praga estuvimos en un parque muy chulo en el que vi a un grupo de mamás con sus hij@s, con las que me sentí identificada, una de ellas cambió el pañal a su hijo y observe que llevaba pañales de tela y otra niña llevaba zapatitos de piel como los que lleva Noah, más o menos de su misma edad. Son pequeños detalles que voy observando en los parque por los que vamos pasando.

En Austria nos han comentado que hay muchos niños en los parques, que las familias tienen 2 o 3 hijos y que suelen esforzarse por que los hijos aprendan varios idiomas desde pequeños.

Allá por donde pasamos la gente se queda mirando a Noah y Aïsha y sonríen al verlos pasar, sobre todo cuando Noah los saluda o les sonríe. Estoy casi segura de que este viaje está siendo más fácil porque viajamos con niños, si hubiéramos estado solos, creo que la gente nos miraría diferente. Pero es sólo una suposición y una opinión.

Este viaje está siendo muy enriquecedor para Aïsha y Noah, además de todo lo que están viendo, su relación con Fernando se está estrechando, Aïsha está aprendiendo palabras en otros idiomas y se está soltando cada vez más en cuanto a relacionarse con personas que no conoce, empieza jugar con otros niños, nos pregunta como se dice tal palabra en ese idioma para comunicarse, contesta o sonríe cuando le hablan, cosas que antes le costaba mucho trabajo y no hacía y Noah se está acostumbrando a vivir en sitios nuevos cada día, su espacio es la autocaravana y se mueve con soltura en ella.Estamos muy orgullosos y contentos de verlos crecer felices y sanos.


5 de junio 2012

Ya llevamos un poco más de un mes de viaje y llevo unos días queriendo escribir algo sobre la crianza en los paises que hemos visitado.

Todo lo que voy a escribir en este apartado es solo una opinión personal, (aunque también habrá datos) y son reflexiones de lo que voy observando en las calles y parques de los diferentes países y lo que vaya hablando con la gente.

De momento, los cuatro países visitados, se parecen mucho en cuanto a la crianza.
En los 4 países, en las ciudades y pueblos hay zonas de juegos al aire libre adaptadas a las diferentes edades. En algunas ciudades hemos encontrado autenticas maravillas de parques infantiles.

Por lo que he observado, la rutina diaria de los niños es bastante parecida en los cuatro países: los niños se levantan temprano para ir al cole antes del horario escolar para que los padres lleguen a su trabajo, muchos niños comen en los comedores escolares porque los padres trabajan y después continúan en el cole realizando actividades extraescolares hasta que los padres acaban su jornada laboral. En muchos casos, las jornadas escolares de los niños superan en horas a las jornadas laborales de los padres. Desde mi punto de vista deberíamos pensar si esta situación beneficia a los niños o a los padres o a ninguno. 

En definitiva, los niños salen de sus casa por la mañana temprano (7h-8h) y regresan a casa por la tarde (17h-18h). Después de una jornada tan larga, regresan a casa y algunos tienen deberes o algún deporte o clase particular, por lo tanto cuando acaban ya es hora de bañarse, cenar y acostarse para estar en forma para el día siguiente. ¿Cuando juegan los niños? ¿Cuando pasan tiempo con sus padres? ¿Cuando se aburren y dejan su imaginación volar?

Otro cosa que he observado es que los bebés suelen ir en carritos, aunque he visto algunas personas porteando a los bebés en fulares, mochilas o bandoleras. Cada vez que me he cruzado con alguien porteando nos hemos mirado como sorprendidos.

En Italia he visto muy pocos bebés, no se si es casualidad pero en los parques hemos visto niños más mayores pero bebés muy pocos, de hecho Noah llamaba mucho la atención y todo el mundo se paraba a verlo, a hablarle y todos decían que era "bellisimo".

Otro aspecto que quiero destacar es la tolerancia del "cachete". En los cuatro países he presenciado, en algún parque, algún padre o madre pegarle un cachete o una bofetada a su hijo o hija. Las razones suelen ser porque el niñ@ ha empujado o pegado a otro niñ@, o bien porque no hacen lo que el padre o madre les ha dicho de hacer.

 Para mi siguen siendo situaciones incómodas en las que me gustaría intervenir y defender a ese niño o niña pero me quedo paralizada, sin saber qué decir o hacer. En España, pegarle a un niño está prohibido y tiene consecuencias penales. En Italia y Francia desconozco la legislatura pero lo que he observado es que en todos está tolerado por la gente.

No tiene lógica, no se puede enseñar a un niño a no pegar, pegándole. De esta forma el niño no aprende a no pegar sino que aprende que el que puede pegar es el adulto o el superior .

La última situación que presencié fue algo increible, un niño (de menos de 2 años) le pega un empujón a otro, el padre lo coje le grita y le pega una bofetada. Los padres del otro niño le dicen que no pasa nada que son niños. Poco despùés la hermana (de unos 2 años) del niño empujado le pega al niño que había dado el empujón. La madre la coge bruscamente y le da dos cachetes en el culo, después oigo al padre decirle en tono suave a la niña que no se pega  a otros niños porque sabe que sino papa le pega en el culo. ¿¿QUÉÉÉÉ?? En lugar de enseñarle el respeto por los demás que cuando uno pega, al otro le duele, le está enseñando que los mayores pueden pegar, por lo tanto que cuando sea mayor podrá pegar.

Carlos Gonzalez (pediatra y escritor de algunos libros) daba algunos ejemplos claros en los que en una misma situación dependiendo de si la acción la lleva a cabo un niño, un adolescente o un adulto, la respuesta es muy diferente. En general cuando la acción la lleva a cabo un niño le regañamos, castigamos o incluso pegamos, la acción la realiza un adolescente le regañamos y quizás chillamos pero no le pegamos y si la realiza un adulto, le mostramos nuestro enfado y ya está. Aquí vemos que se impone la ley del más fuerte, “como soy tu padre y soy mayor, puedo”. 

Creo que es importante pensar que somos el ejemplo de nuestros hijos y ellos nuestro reflejo y que por tanto somos responsables de las adultos que serán nuestros hijos, mañana.

En general creo que la sociedad en la que vivimos no está adaptada para los niños: supermercados, transportes públicos, coches, calles... viven en un mundo de adultos en el que hay algunos lugares para niños.

Quiero destacar algunos lugares que sí están preparados para acoger niños.
 Un lugar para las familias, es Ikea: tiene una zona de juegos exclusiva para niños, en toda la tienda hay ordenadores para jugar, en la cafetería hay una zona de juego para comer y jugar, los juguetes se pueden coger y tocar, hay baños pequeños para los niños, hay menú infantil y en algunos Ikeas es bio, hay una habitación para cambiar los bebés y disponen de pañales por si se te han olvidado, hay una zona con una tele y con asientos pequeños, en la cafetería de Dijon hay un rincón de lactancia para las mamás que prefieran dar el pecho tranquilas y suelen realizar a lo largo del año actividades para los niños y para las familias. En concreto nosotros fuimos a una reforestación que organizó Ikea Málaga. 

 Otro lugar que he descubierto en este viaje es Mc Donald, no soy partidaria de la comida basura o fast-food, pero en todos los Mc Donalds hay wifi y a nosotros nos viene bien conectarnos de vez en cuando y este restaurante está por todo el mundo. Además he descubierto que están intentando limpiar su imagen y que son lugares adaptados para las familias: siempre hay zona de juegos, en algunos he visto baño para los niño/as, en algunos hay paneles, en la pared, de actividades infantiles y en la comida empiezan a introducir cambios, hay frutas, verduras y productos bio. Sigo pensando que no es una alimentación adecuada y no como comida de ese tipo pero reconozco que intentan mejorar.

Necesitamos más lugares para las familias donde todos nos sintamos respetados, seguros, cómodos y felices. Lugares de encuentro, de actividades, de intercambio.

Desde que nacen, los niños, se ven supeditados a nuestros horarios, nuestros gustos, nuestras exigencias, nuestras expectativas y les solemos dar pocas opciones para expresarse. Desde mi punto de vista los niños son un colectivo de la sociedad muy poco respetado, hay cosas que son impensables hacerle a una mujer o a un hombre y que sin embargo se hace a los niños.

De momento en España, Francia, Monaco e Italia he visto pocas (o ninguna) mujeres dando el pecho. Y si he visto alguna era con un bebé recién nacido, amamantar a niños de más de 6 meses sigue siendo raro. 
Nadie nos enseña a ser padres, actuamos según los patrones que hemos vivido o por el contrario buscamos alternativas a lo que no nos gustó de nuestra propia crianza. Sea como sea aprendemos a ser padres con nuestros hijos y debemos dejar que sean ellos los que nos vayan guiando.

Ser padre/madre no es fácil y todos nos equivocamos pero creo que la base para toda relación (sea padre-hijo, de pareja, de amistad…) es el respeto. El respeto hacia nuestros hijos nos hace crecer como personas y nos hace valorarlos y tenerlos en cuenta como se merecen. No debemos tener miedo a pedir perdón, si pedimos perdón a nuestros hijos cuando nos equivocamos y respetamos cuando ellos se equivocan, aprenderán que todos tenemos fallos pero podemos rectificar y mejorar.