miércoles, 6 de abril de 2016

Cambio de planes por aumento familiar.

Ya teníamos los billetes de avión comprados para partir de Europa en junio dirección Centroamérica, pero una gran noticia nos ha cambiado los planes. A mediados de enero nos enteramos que estaba nuevamente embarazada así que hemos tenido que replantear muchas cosas y muchos planes y el más importante era decidir cómo organizábamos el viaje.

Por suerte contactamos con la compañía aérea Condor, con la que cogimos los vuelos, y conseguimos que nos devolvieran el dinero, así que decidimos aplazar nuestra próxima etapa unos meses y continuar viajando con uno/a más en la familia.

El bebé nacerá en septiembre y hasta entonces seguimos preparando nuestro viaje y la idea es partir a finales de noviembre y aprovechar que el bebé es aún pequeño y por tanto es más fácil viajar.

Esperamos contaros más cosas pronto y seguir con nuestros relatos de viaje porque todos estamos deseando volver a la autocaravana y seguir descubriendo maravillosos lugares y conocer a nuevas personas y culturas.

martes, 12 de enero de 2016

En unos meses regresamos a América

Ya podemos confirmarlo, en junio volvemos a viajar por el continente americano. Esta vez recogeremos nuestra auto caravana en Honduras y queremos recorrer Centroamérica, atravesar el canal de Panamá para llegar a Colombia y viajando por Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina queremos llegar hasta La Patagonia. Esta etapa durará unos 6-7 meses pero como siempre vamos a dejar que el viaje y los encuentros nos vayan guiando.

Agradecemos todos los emails que nos seguís mandando a pesar de tener la web un poco abandonada, agradecemos las invitaciones para enseñarnos vuestra ciudad o país ya que para nosotros es la mejor manera de conocer un lugar y lo que más nos gusta es conocer gente.

Os deseamos a todos un año 2016 lleno de amor, paciencia y armonía y ojalá podamos conoceros a algunos de vosotros en esta próxima etapa.


Nuestras navidades en Francia.

martes, 28 de abril de 2015

Las Playas del Caribe

En nuestro paso por México, Guatemala y Cuba hemos pisado las playas del caribe.  En México no quisimos ir a Cancun ni a Playa del Carmen por ser demasiado turìstico, sin embargo estuvimos en Tulum y en Chetumal.

No todas las playas que vimos son tan paradisíacas como nos muestran las revistas de viajes, encontramos mucha basura y algas traídas a la orilla por las olas. Nos sorprendiò la suciedad, sobretodo en Punta Allen ya que es una reserva de la Biosfera y pensábamos que estaría más cuidada.

A pesar de esta pequeña decepción nos encantó ver las playas con arena blanca, cocoteros y agua cálida, de color turquesa y cristalina. Cerca de Tulum vimos peces de muchos colores como los que vemos en los acuarios y alguna tortuga marina.




Desde las ruinas de Tulum.


En la Reserva de la Biosfera de Punta Allen.





Reserva de la Biosfera, cogiendo cocos de las palmeras.


Una playa perdida en Puerto Barrios, Guatemala.



Playa de Ancòn en Trinidad, Cuba.



martes, 31 de marzo de 2015

William, un nuevo amigo que conocimos en Tikal.

Uno de los mejores recuerdos de la etapa de México y Centroamérica y que quedará en nuestras memorias para siempre fue nuestro breve pero intenso encuentro con William en las ruinas de Tikal (Guatemala).

Llegamos a Tikal para visitar las maravillosas ruinas en medio de la selva y al aparcarnos un niño (de la edad de Aïsha) se acercó a la autocaravana con un barreño en la cabeza para ofrecernos tamales (una comida típica de México y otros países de Centroamérica a base de harina de maíz y carne). Decidimos comprarle unos tamales y hablamos un poco con él mientras aparcábamos y nos preparábamos.


Se llama William, tiene 9 años y vende tamales mientras su madre vende artesanías en la entrada de las ruinas, tiene algunos hermanos, vive a unos kilómetros de las ruinas y también va a la escuela entre semana. William desprendía una dulzura y una ternura que nos cautivó. 


Los niños terminaban de ver una película en la autocaravana y William los miraba con curiosidad así que le dijimos si quería entrar y ver los dibujitos con ellos.


Cuando acabaron sacamos la pelota de fútbol y jugaron un rato Fernando, Noah y William.
Fernando y Noah acordaron regalarle la pelota a William cuando se marchara y como ellos se fueron a las ruinas antes que nosotros, me tocó a mí el placer de regalársela, digo el placer porque fue un regalo tanto para mí como para William.


 William me dijo que debía marcharse y le pregunté si tenía pelota de fútbol, me contestó que no y entonces le dije que queríamos regalársela. Cuando Aïsha se la entregó, una enorme sonrisa iluminó su cara, se acercó a mí, me estrechó fuerte entre sus brazos y me dijo: “Qué Dios la bendiga, muchas gracias!”. Fue un momento muy emotivo y bonito, y quedará para siempre en  nuestro recuerdo.

Al día siguiente volvimos a verle y nos dijo que había jugado al fútbol con sus hermanos y que por la noche había tenido una pesadilla en la que le quitaban la pelota, ayyy pobrecito!!!!


Para nuestros hijos también fue muy emocionante ver la alegría de ese niño por algo que ellos quisieron regalarle.

A lo largo de esta etapa, hemos tenido muchas anécdotas con niños. Por ejemplo en México en un semáforo dos niños limpiaban los parabrisas y uno de ellos se subió encima del capó de la autocaravana para limpiar nuestro parabrisas. O en Chiapas algunos niños nos cortaron la carretera con una cuerda para vendernos alguna artesanía o comida.



Ha sido muy bonito conocer a todos esos niños y niñas que se han cruzado en nuestro camino y al mismo tiempo nos ha permitido reflexionar en familia sobre la situación de los niños en diferentes partes del mundo. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Cuba ha sido como viajar en el tiempo.

Tras unos días fugaces por Honduras, dejamos nuestra autocaravana en Tegucigalpa en casa de unos amigos. Fue todo una aventura debido a la pendiente del terreno, hubo que levantar cables eléctricos y recortar un árbol para que pudiera pasar y quisimos subir marcha atrás pero la autocaravana pesa tanto y en esa pendiente no subía así que finalmente subimos de frente.

Gracias a Paco, Libu, los niños y toda la familia por acogernos con cariño y por cuidar del “Rêve” durante estos meses.

En Cuba nos hemos alojado en casas de hospedaje, queríamos vivir entre los cubanos. Nos hemos desplazado en taxis o en “guagua” y hemos comido en los puestecillos de la calle, con moneda nacional.

Hemos quedado prendidos por el calor humano de los cubanos, su generosidad, su alegría, su felicidad, sus conversaciones, su manera de buscarse la vida para sobrevivir… El pueblo cubano es una lección de vida.


Fachadas coloridas de La Habana


Mercado de frutas y verduras de La Habana

En 15 días podíamos haber recorrido gran parte de la isla pero hemos preferido ver poco y conocer más de la vida cubana. Hemos visitado Trinidad, Cienfuegos, Viñales y La Habana, pero lo que realmente hemos hecho es descubrir una cultura, una historia y conversado mucho con la gente.
En general la gente es feliz, la gran mayoría nos decía que tienen poco y que hay pegas pero “por lo menos no nos morimos de hambre”. Hay mucha seguridad en todo el país, puedes pasear a cualquier hora del día o de la noche y nunca hay violencia.

Los jóvenes desean el acceso libre a internet ya que en Cuba internet es de acceso libre únicamente para algunos sectores profesionales y luego está el acceso a internet de pago en los hoteles que es carísimo incluso para los turistas (unos 5 CUC/4euros).

La presencia de dos monedas dificulta mucho el día a día, la moneda para el exterior (para los turistas) es CUC y equivale al dólar (1 CUC = 1 DÓLAR) y la moneda nacional CUP es mucho más débil (25 CUP = 1 CUC). En la mayoría de los sitios puedes pagar con las dos monedas pero en los lugares con precios en CUC es más caro.


Parque de Trinidad

Tienen muy pocos recursos y en las tiendas a mí me daba impresión de viajar en el tiempo (así me imaginaba las tiendas cuando mis abuelos eran pequeños), hay grandes estanterías con muy pocos productos a granel y los productos se repiten de una tienda a otra. No hay mucha variedad ni de alimentación, ni de vestimenta, ni de herramientas, ni decoración.


Un cubano que se busca la vida para ganar algunos pesos con los turistas.


Las preciosas playas de Ancon cerca de Trinidad

Yo pensaba en nuestros supermercados repletos de productos de todo tipo, en la gran cantidad de oferta para consumir, consumir y siempre consumir y todo lo que se tira a la basura. No es necesaria tanta oferta, los cubanos se alimentan de los recursos que les da la tierra, tienen unas frutas riquísimas, crían animales, pescan y en las casas hay lo imprescindible para vivir bien. Todo lo material ocupa lugar físico y tiempo, porque todo lo material requiere un mantenimiento y un tiempo para ser utilizado, cuantas más cosas materiales tengamos más tiempo necesitamos para utilizarlas todas y por tanto menos tiempo para disfrutar de cosas inmateriales como la naturaleza, la compañía de los seres queridos, un atardecer, el silencio, un paseo, jugar con la imaginación… Esta es una de las lecciones que hemos aprendido en esta etapa y que hemos procurado transmitir a Aïsha y a Noah, por esa misma razón donamos la mayoría de los juguetes.


Una avioneta en un mini zoo en Trinidad.

En Cuba hemos disfrutado mucho con la belleza de los “carros americanos”, todos se utilizan como taxi, hay algunos muy bien cuidados y otros que están estropeados y arreglados con piezas de otros coches pero son igualmente bonitos. Es impresionante pensar que son vehículos que tienen más de 50 años y siguen funcionando. En Cuba, al igual que en México se arreglan las cosas, no se tiran y sustituyen por otras nuevas, las cosas deben tener una vida larga.


En Cienfuegos

En Cuba todo el mundo tiene derecho a educación y sanidad gratuita, incluso nos han contado que si es necesaria alguna maquinaria nueva para curar a alguna persona, el gobierno la paga siempre y cuando en dicha maquinaria no haya más del 10 % de componentes estadounidenses.

La Habana está muy estropeada y los edificios muy deteriorados, el gobierno debería reformar pero no lo hace y es una pena porque son edificios preciosos y forman parte de la historia de Cuba. En ocasiones prefieren derrumbar y construir nuevo porque sale más barato.


En las calles de Cienfuegos


 Pescador con red en Cienfuegos


Uno de los muchos coches antiguos (coches americanos) que vimos en Cuba


Jóvenes jugando al beisbol


Anochecer de La Habana desde el Castillo del Morro


La clase de Educación Física en una calle de La Habana.
La escuela son las ventanas azul celeste.


El Castillo del Morro desde el Malecón de La Habana


Calles de La Habana


Fabricación de un puro cubano


Plantaciones de tabaco en Viñales


Secadero del tabaco (había un olor fuerte a tabaco en el interior)


Cueva del Indio en Viñales


Viñales


La casa de hospedaje en La Habana, en casa de Carlos y Vivian



El taxi de Carlos


Todos los cubanos quedaban prendidos con Kenaï y lo querian coger en brazos


El callejón de Hamel en La Habana con muchas bañeras transformadas.

Nos quedamos con la alegría que desprende la gente y la amabilidad, ha sido una experiencia fantástica.


domingo, 8 de febrero de 2015

Tres países en un mismo día: México, Belize y Guatemala

El pasado 29 de enero 2015 nos despedimos de México, un país en el que hemos pasado justo dos meses, hemos descubierto lugares preciosos, diferentes paisajes, hemos visitado en total 6 ruinas: Guachimontones, Tula, Teotihuacán, Palenque, Cobá y Tulum, nos faltó Chichen Itza pero cuando llegamos al sitio arqueológico nos pareció demasiado caro la entrada, como fue declarada maravilla del mundo en 2007 se aprovechan de los turistas y abusan, era cuatro veces de precio que las otras ruinas que visitamos y decidimos no entrar, hemos conocido a gente encantadora, hemos visto cosas muy diferentes a lo que conocemos (cementerios, casas con tejados de hojas de palmera, playas con arena blanca,  cocos, plátanos rosas, piñas miel, calles sin asfaltar, el desierto, la selva, muchos animales…) hemos probado comida típica mexicana y nos vamos con recuerdo maravilloso de México y su gente.

El día 28 de enero dormimos en Chetumal que se encuentra justo en la frontera con Belice y por la mañana tras llenar de los depósitos de diésel y agua y  hacer algunas compritas nos fuimos a la frontera con nuestros amigos los franceses que conocimos justo antes de llegar a Palenque y que llevan 5 años viajando en un camión con sus dos hijos.

En la parte de México sellamos nuestros pasaportes y miraron los papeles de la autocaravana. En la parte de Belice fuimos a la parte de inmigración para sellar los pasaportes, nos dieron un permiso de tránsito y antes de pasar la frontera tuvimos que fumigar el exterior de la autocaravana. Al pasar la frontera una policía entró a ver el interior pero sin registrar. Justo en la frontera contratamos un seguro de automóvil de 24h. En Belice se habla inglés y es una colonia africana, parece ser que allí llegaron muchos esclavos africanos.

Atravesamos el país en el mismo día, unos 250 km en carreteras, al principio en mal estado con muchos agujeros y después mejoró. Los paisajes son diferentes a los de México, las casas son muy coloridas, la gente muy sonriente, los cementerios son rectángulos que sobresalen de la tierra y con muchos colores, en un terreno sin delimitación, las escuelas son edificios rectangulares sin ventanas y a nuestros ojos un poco derrumbados. Hemos pasado rápido pero ha sido bonito descubrir un nuevo país diferente.

Al atardecer llegamos a la frontera con Guatemala y decidimos atravesarla para poder avanzar más rápido a la mañana siguiente.

En la parte de Belice, pagamos la cuota de inmigración y sellamos los pasaportes.

En la parte de Guatemala volvieron a fumigar la autocaravana, pagamos por la importación del vehículo y luego fuimos a inmigración para pagar la cuota y sellar los pasaportes.
En cada frontera pasamos aproximadamente 2h. Depende si se han quedado sin corriente, necesitan muchas fotocopias o no tenemos suficiente cash y tenemos que ir a buscarlo.

En Guatemala estamos descubriendo un país similar al estado de Chiapas en México, el acento es diferente y emplean palabras diferentes a las que habíamos aprendido en México. Hay mucha selva y hace mucho calor.

Visitamos nuestra séptima zona arqueológica, Tikal que se encuentra al norte de Guatemala y está en medio de la selva. Es un legado Maya impresionante. En el parque vimos mucho monos araña y monos aulladores saltando de rama en rama y oímos sus ruidos característicos. Vimos muchos loros y Fernando vio un tucán.

Cerca de Tikal conocimos a otra familia de franceses con tres niñas que llevan 7 años viajando con su autocaravana por el mundo, entretanto han estado un año en las islas Seychelles y ahora les salió una oferta de trabajo en Playa del Carmen en México y van a probar allí. Pasamos dos días muy agradables las tres familias: nosotros, la del camión y la de la autocaravana. Compartimos experiencias y sobretodo escuchamos las anécdotas de estas dos familias viajeras que ya han recorrido el mundo en familia.


Ahora nos estamos acercando a la frontera con Honduras donde en poco más de una semana dejaremos nuestra autocaravana para pasar unos días en Cuba y luego regresar a Europa. Nos da pena regresar pero vamos con un gran proyecto en mente que es preparar la etapa sudamericana que será más larga e intensa.




En un lago cerca de Tikal


Los niños de las dos familias francesas que conocimos


Al llegar a Belice con los franceses del camión


Las carreteras de Belice


En el lago en Guatemala




Tikal


Tikal


Las vistas desde la pirámide más alta deTikal unos 70m.


Mono araña


Belice


Belice